día Uno! de qué, os preguntáis? pues…

Ayer descubrí, gracias a una fotografía genial de ella misma haciendo punto en el metro con una bufanda de la Liga de la Justicia, “A Craft to Geek Them All“. Como el Feedly se me estaba resistiendo (EMPEZAMOS BIEN, FEEDLY) lo he añadido al feed a manita desde Firefox y, cual fue mi sorpresa, su autora acababa de postear. O igual no. Igual posteó esta noche mientras yo soñaba con manchas movedizas en paredes de gotelé, pero el caso es que no lo he visto hasta que la he añadido al reader (NO TE VAYAS, READER). Y debe haber sido el destino, porque precisamente hoy empieza algo llamado “Knitting and Crochet Blog Week 2013” de lo que yo no tenía ni repajolera idea. Asumo que vosotros tampoco, o que si la teníais me lo estabais ocultando, y la verdad es que no os culpo.

Supongo que sabiendo lo que me gustan estas cosas en las que otra gente me dice lo que tengo que hacer con mi vida ya os podéis imaginar por dónde va esto, no? Es mi solemne intención seguir esa Semana de Blogueo Lanero (es mi traducción y me la follo cuando quiero) este año, para aportar mi granito de arena a ese desierto monstruoso de las cosas que no os interesan un carajo :D La verdad es que lo verdaderamente genial sería no estar tan sola en este desierto tan monstruoso y tan falto de palmeras y piscinas, así que dediquemos unos segundos yo a poner cara de cachorrito y vosotros a imaginarme poniendo cara de cachorrito. No? No os apuntáis conmigo? En serio? *cachorritismo*

En teoría, y si no hago una adharada (adharada: dícese de empezar algo con muchas ganas para dejarlo a medias y no volver a hablar de ello más que para lloriquear), a TPN le esperan siete entradas como siete soles a lo largo de estos siete días. Los temas vienen ya dados en esa entrada que os he linkeado, así que sin más vamos al bollo:

Día Uno (Lunes 22 de Abril): El torneo de las casas.
Un poco como en Harry Potter, pero no del todo, la Semana de Blogueo Lanero de este año se divide en cuatro casas. Ponte tu gorro de lana preferido y deja que te guíe a la hora de elegir.

Me gustaría decir que pertenezco a la casa de la abeja, pero supongo que no tardaría en recibir una demanda del sindicato de abejas obreras por infamias y calumnias porque, por mucho que revolotee (y dios mío si revoloteo) de proyecto en proyecto no tengo la desfachatez de colgarme el título de “trabajadora e industriosa”. Y la casa de la morsa (manatí?) incluye el adjetivo “relajado” y JAJAJAJAJAJAJAJAJAAJAJAJAJAJAJAJAmedesorinomientrasmetiemblanlasmanosdelestrés. Tampoco soy detallista. Estaba claro, pues:

La Casa del Mono: Inteligentes y amantes de la diversión, a los Monos les gusta elegir proyectos fijándose en la novedad y en los retos que puedan presentarles.

La Casa del Mono: Inteligente y con un lado divertido, a los Monos les gusta elegir proyectos fijándose en los nuevos retos que puedan presentar.

Corramos un estúpido velo sobre lo de la inteligencia, que es bastante subjetivo, y lo de amante de la diversión, que bueno, más bien es un amor platónico no correspondido. En realidad lo que me ha hecho decidirme ha sido eso de los retos. Lo hablaba hace tiempo con un compañero/sensei que hace punto y que me chilla mucho cuando ve mis salvajadas. Aquel día en concreto, uno o dos meses después de empezar a hacer ganchillo, le conté emocionada que había encargado una madeja de Madtosh Lace, y él me preguntó si estaba completamente tarada. Le dije que sí y que lo que yo quería era que cada proyecto nuevo fuera no un poco sino considerablemente más complicado que el anterior, ya fuera por largo, por tamaño de lana o ganchillo/agujas, por número de agujas… lo que sea, pero más complicado. Los proyectos que más me gustan y que más ganas tengo de empezar son siempre ese favorito “un poco demasiado difícil” que añadí el día anterior, o el chal que me prometí no empezar hasta que no llevase un año haciendo punto (hola, Fabergé de mis amores <3). Mi masoquismo sale a relucir: sí, no me importa hacer otro Maia o tres mil vueltas de punto de arroz, pero el proyecto al que le voy a tener ganas es ese que me va a hacer llorar y tirar las agujas al otro lado de la habitación, bonus points si he visto a alguien quejarse en los foros de que llevan dos años haciendo punto y esa técnica no les sale.

Soy una zorra competitiva y me gusta sufrir, combinación maldita. Y por eso, señoras, señores y entes, soy un mono bananero con una misión bloguera. Tirirí.