mayapple 2.0 – más grueso, más centelleante, 100% imposible de fotografiar

Como no tuve bastante con el borde del Mayapple que hice para la excelvillosa Gin y si algo me motiva en esta vida es acabar odiando al universo, cuando todavía no había acabado el de Gin ya había empezado otro. Mismo patrón, distinta lana, ahora con abalorios. Literalmente. A las señoras de la peluquería de mi abuela les motivaron una barbaridad los abalorios y di la clase de engarzado más puesta de laca del mundo.

Yo en realidad tenía otra cosa pensada para mi madre, pero entonces a mi madre se le cruzó por delante el de Gin y el destino hizo el resto. También tenía pensado acabarlo para Reyes. Este chal es una larga lista de cosas que iban a ser de una manera hasta que Murphy dijo “Jaaaaajajajajajajajaja qué mona e ingenua que eres a veces” y fueron de otras pero no me importa porque mi señora madre está muy contenta con él así que valió la pena y tal. Me sirvió para aprender varias cosas:

– Pretender encontrar agujas de cualquier talla que no sea X o X.5 en Santander? Más me vale aprender a tallar madera por mi cuenta.

– La lana dijo desde el principio “yo fotos no” y, efectivamente, ella fotos no. No sé cuántas fotos le he sacado a esta (maravilosa, preciosa, suavísima, superlativa) lana, pero así a ojo más de 50 y menos de un millón. Sabéis en cuantas he conseguido captar su color real? Os daré dos pistas: es un número entero y menor que uno. Así que no tengo más remedio que robarles una foto a las chicas de DyeforYarn/Wool, para que os hagáis una idea de este chal que en realidad no es azul marino, por mucho que mis cámaras se empeñen.

"Peacock butterfly taking a dirt nap", se llama, porque no sólo tienen los colores más guays del mundo, también los nombran cosas así

“Peacock butterfly taking a dirt nap”, se llama, porque no sólo tienen los colores más guays del mundo, también los nombran cosas así

– Este borde sigue siendo interminable y es el último Mayapple que hago. Por otro lado es muy adecuado que haya sido para dos de las mujeres más guays de mi vida <3

– Esa aguja de 3.75mm imposible de encontrar? Una se va a romper de la forma más tonta posible a una semana de tener que entregar el chal, cuando te queden tres vueltas del cuerpo.

– Cuando encargues la aguja de repuesto a Amazon histérica perdida recuerda que a veces para la gente de Amazon España todo lo que sea tejer es lo mismo, así que no les importa usar la misma foto con dos agujas para dos anuncios distintos: el del set de 6 agujas de doble punta (en el que vienen 6) y el de las intercambiables que de hecho necesitas (en el que vienen 2). Seguro que no necesitáis pistas para saber qué fue lo que pedí, por acelerada. Para más INRI recordemos que me quedaban un par de vueltas del cuerpo; si ya hubiera estado en el borde habría podido usar las de doble punta. He mencionado que esto fue en Navidades, con festivos por todas partes? FIESHTAAAA.

– Sí, mi madre recibió un chal con las agujas todavía puestas y una cuarta parte del borde en la mañana de Reyes. El universo estaba contra mí, qué queréis que le haga.

por qué no tejo muñecos (sólo que sí que lo hago)

En general soy una tejedora por proceso más que por resultado: lo que más me gusta de todo esto es ir viendo cómo algo crece y la parte del hacer más que el tener. Por otro lado también me encanta terminar las cosas y ver el proyecto finiquitado y mono y fotografiable, pero eso me dura menos. Mi problema con los muñecos es que el proceso de hacerlos me suele agotar. Odio rematar. Odio las cosas en mil piezas. Odio las piezas pequeñitas que hay que sujetar con tres manos para no cagarla. Y además los muñecos nunca cumplen mis expectativas, nunca quedan tan cucos como lo que tenía en mente y la verdad, para sentirme frustrada por mi inutilidad ya tengo escribir, no necesito más hobbies que me depriman.

El caso es que he hecho unos cuantos juguetes y me he puesto a pensar. Al final entre una cosa y otra resulta que la única razón por la que hago muñecos es cuando son para otra gente, y entonces los hago de mil amores (parcheados de juramentos en hebreo y promesas de no volver a meterme en esos berenjenales). A lo tonto y mirando mi página de proyectos de Ravelry resulta que he hecho un puñado nada desdeñable de muñecos para alguien que no teje muñecos (así que obviamente sí que lo hago). Fueron de las primeras cosas que hice porque resulta que por muy frustrante que sea rematarlos, haciendo muñecos se aprende un huevo; la menda no tendría ni idea de qué son las short rows o el i-cord si no fuera por algunos de ellos.

Y otra cosa que me gusta de la muñequería es que da igual lo poco satisfecha que quede yo, a sus futuros dueños les suelen encantar. Así he terminado, por ejemplo, haciendo dos de los elefantes de Sarah Keen, uno un poco tuneado para que parezca Max Rebo, y que ahora mismo viven en las cunas de dos niñas poco más grandes que ellos.

Total, que de vez en cuando alguien me pide un muñeco o decido que totalísimamente tengo que hacerle un muñeco a alguien, y me embargo en el horror de piecitas minúsculas y relleno y remates que son. No pasa muy a menudo, pero pasa, y como soy ligeramente obsesiva me pasa algo que no suele darse con chales y cosas más grandes: si los empiezo tengo que acabarlos lo antes posible. Puede que eso tenga que ver con el agotamiento mental que me dan.

Así que cuando antes de Navidades mi amiga de la infancia, la excelvillosa MA, me preguntó si estaría dispuesta a hacerle un encargo de cuatro amigurumis de los Vengadores para una amiga suya, hice lo que cualquier Adhara que no teje muñecos haría: dije que por supuestísimo que sí. Y fue un poco pesadilla. Y aprendí varias cosas, niños:

1. No digáis que sí a la brava sin tener ni siquiera un patrón, o igual terminas teniendo que rediseñar casi por completo otro que no tiene gran cosa que ver. Y eso lleva tiempo.
2. Comprad lana de más.
3. Comprad lana que sea del mismo peso (y de más). No os fiéis de la etiqueta, comprobad esa mierda. O podría pasar, hipotéticamente, que Thor quede más grande que Hulk. Hipotéticamente.
4. Comprad lana de más, en serio, o es posible que tengáis que pedir a vuestra madre que os mande lana desde España. Y es bastante caro. Y se come la mitad de los beneficios. Pero como la mayoría de gente no es gilipollas como lo soy yo, imagino que a vosotros no os pase.
5. Mandadle cartas a Marvel para que le corten el pelo a Thor o algo, porque mucha melena Pantene pero perdí tres años de mi vida con esa cabeza.
6. A Hulk le quedan fantabulosos los pantalones hechos con lana morada con purpurina, pero en las fotos siempre va a salir azul.

Al final tras mucho dolor de cabeza y mucho cagarme en Marvel ya están los cuatro esperando a que los recoja su dueña definitiva, después de dar tumbos arriba y abajo del mar Cantábrico como artistas de circo. Más le vale Espero sinceramente y sin locura ninguna que le gusten :D

avengers

todo lo que la luz toca es borde

En mi larga tradición de hacer cosas para gente que lo mola todo, hacía años que le debía algo a Gin. Cuando digo años quiero decir que Gin fue la artífice de que decidiera aprender a hacer ganchillo y retomase el punto y llevaba desde entonces arrastrando este ovillo de MadTosh Lace en Ophelia, incluso cuando Gin ya había sido su habitual persona excelente y me había hecho un chal precioso y esponjoso y un gorro adorable. Y yo no le había hecho nada porque soy lo peorcísimo, afrontémoslo. El hecho de haberlo terminado por fin no me exime del peorcismo de haber tardado TRES AÑAZOS.

No han sido tres añazos con el mismo proyecto, claro. Obviamente. Cuando compré la lana, hace tres años (la primera lana de Madeline Tosh que compré, de hecho), no sabía hacer punto. La primera encarnación de este proyecto fueron los comienzos de un chal de ganchillo pero afrontémoslo: mi amor por el ganchillo siempre fue medio tibio y nunca terminó de cuajar. Luego aprendí a hacer punto y lo deshice. Empecé Aeolian, la cagué espectacularmente. Lo deshice otra vez. Empecé Haruni. Lo odié. Lo deshice otra vez. Llegué bastante lejos con Echo Flower. Se volvió totalmente ilógico, como si a mitad del patrón me lo hubieran cambiado por otro. Lo deshice. A estas alturas empecé a ponerme nerviosa porque ya había tenido una madeja de esta lana deshaciéndoseme en las manos después de estar ovillada demasiado tiempo y además me sentía la peor amiga-tejedora del universo.

Y entonces llegaron las rebajas en la tienda de Dee O’Keefe y me crucé con Mayapple y se abrieron los cielos. La lana aguantó, el patrón era entretenido y el cuerpo fue rápido. Luego se abrió el infierno y vomitó ese borde que parece que no va a terminarse nunca (y ahora estoy repitiendo la experiencia con abalorios, literalmente, para mi señora madre. Porque soy masoquista). El patrón originalmente pide lana fingering pero yo lo hice con lace, así que tuve que añadir un par de repeticiones del cuerpo. El borde es el horror, EL HORROR. Pero luego lo terminas y lo mojas y lo bloqueas y se abre y es ligero y delicado y casi, casi lo bastante maravilloso como para merecerse una dueña como Gin <3

y recuerda, bella doncella, si nos necesitaras…

Lo que más echo de menos de Frankfurt es a F. Más que el restaurante de dim sum, más que tener dinero en el banco, más que nuestro balconcillo (y era un balconcillo muy majo) echo de menos hablar con ella todos los días, quejarnos de lo imbécil que era la gente en Nintendo y saber que si alguna de nosotras tenía una mala mañana lo único que teníamos que hacer era mandar un mensaje por el chat interno y dejábamos lo que estuviéramos haciendo para encontrarnos en las escaleras, darnos un abrazo muy fuerte y volver a nuestros respectivos departamentos pensando que ay, cómo la quiero. En los peores momentos que pasé en Frankfurt ella siempre estuvo allí, aguantándome y haciéndome sentir que alguien estaba de mi parte incondicional y completamente.

Además de ser una de las mejores personas que conozco, otra cosa que llama la atención de F es su estilazo y lo guapa que es. Antes de atreverme a hablarla, cuando estaba recién llegada a la empresa, la veía pasar por los pasillos y pensaba “Jo, F siempre va maravillosa a todos sitios”. No sigue modas, no necesita que H&M le diga que este año tiene que llevar un crop top por narices (pero lo llevará si le gusta, aunque ese mes no esté de moda) y además es pelirroja.

Quiero un montón a F, aunque yo sea una malqueda de mierda y tardase algo así como dos años en tejer su chal. Pero al final lo terminé y hace ya unos meses que está con su fabulosa, encantadora, adorable, mágica dueña alérgica a la lana.

Y es que este chal está hecho en 100% seda. Lo sé, está todo el mundo harto de oirme decir “nunca más una fibra con poca elasticidad” y dos proyectos después verme sacar tres ovillos de algodón o seda del cajón. Sin embargo con este chal he descubierto varias cosas:

  • Es posible que Dyeforyarn haya reemplazado a Madtosh como mi marca preferida a la hora de tejer proyectos especiales. Antes de este chal sólo conocía su mezcla merino/camello y ya me había vuelto loca de amor porque es lo más suave y esponjoso del mundo. Ahora he probado su seda (en este chal) y su lana para calcetines (en mi proyecto actual) y oh dios mio. Y los colores. Lo quiero todo.
  • No sé si la seda de Dyeforyarn es más elástica o es que este tipo de fibras me molestan menos cuando hago punto. Mi experiencia con seda anteriormente se limitaba al chal que le regalé a mi tía M, a ganchillo, y las pasé un poco canutas.
  • Dee O’Keefe es mi profeta y todo lo que diseña es amor, está explicado por los ángeles y es lo bastante sencillo como para que la gente se piense que es complicado. Te hace quedar muy bien.
  • Blocking is magic (pero eso ya lo sabíamos)
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Braga pre-bloqueo

En datos duros y fríos, técnicamente este proyecto me llevó unos nueve meses pero seamos sinceros: obviamente no trabajé en él durante nueve meses. Entre medias hubo otros proyectos, un par de conejos, algún elefante, gorros y mi vagancia a la hora de cumplir con la etiqueta en esto de hacer regalos de cumpleaños relativamente cerca de la fecha del cumpleaños. En total diría que podía haberlo terminado en un mes y no lo hice porque soy escoria y de vez en cuando necesitaba tomarme un descanso. También hubo tragedias como el que se rompiera la aguja y en Estrasburgo no vendieran intercambiables de KnitPro (aunque la web de un par de tiendas me mintiera vilmente y dijera que sí). Además decidí que no quería trabajar en él mientras estuviera cabreada o triste, porque F se merece algo sin pensamientos negativos. Esto dificultó bastante la tarea porque 2015 ha sido una enorme mierda así en general.

Como de costumbre, la mayor parte del proyecto consistió en mí tejiendo y pensando “menuda mierdaaaaaa” porque afrontémoslo, antes de bloquearlo todo parece mierda, sobre todo cuando tejes en pesos tan finos. Pero soy perra medio-vieja y ya sé que el bloqueo lo arregla todo, así que seguí adelante. Lo único malo que puedo decir de la lana es algo que no es tan malo, pero añadió un poco dificultad, y es que es lace de 8 hebras, que se dice pronto. Hay que tener muchísimo cuidado a la hora de meter la aguja porque es fácil meterla por donde no debes. Por otro lado la seda crece un montón al bloquearla y madre mía, mereció la pena el andar con tanto cuidado y las horas metidas porque cuando por fin rematé y le di el baño de rigor, incluso con mis manazas y mi técnica terrible a la hora de bloquear quedó un chal muy aparente y classy as fuck, así como es su dueña.

Nombre: and remember, fair lady, should you need us
Patrón: Glenallen Shawl (6 dólares)
Lana: DyeforYarn 100% Mulberry Silk en St Patrick’s Day Parade Gone Awry (los nombres de esta tienda, por dios)

bodorrios y otros cuentos (parte 2)

Exceptuando las primeras semanas después de aprender a hacer ganchillo, el tema de los amigurumi/muñecos/comoqueráisllamarlos es algo que nunca me ha llamado espectacularmente la atención como tejedora. Me gusta ver las cosas que hace otra gente, pero no hacerlo yo. En general disfruto más de los proyectos largos y en una pieza, no me gusta pasar horas rematando cachitos de unicornios y después, una vez el bichín está terminado, soy muy bardal y o no tengo donde ponerlo o termina cogiendo polvo en cualquier esquina. El 90% de las veces que veáis algún juguete en mi cola de proyectos de Ravelry es para un regalo y además es posible que esté de un humor de perros en cuanto a tanta cosa tan pequeña y retorcida.

Así que por supuesto para la boda de mi hermana no tuve mejor idea que meterme con un par de amigurumis de esos de extra de piezas pequeñitas y doble con tirabuzón de remates con instrucciones confusas. Que entren los bridal bunnies!

Mi hermana ha tenido hasta la fecha dos pimpollos conejiles: Carboncillo y Jeta. Carboncillo se fue a mordisquear la gran montaña de cables en el cielo de los roedores hace unos años, pero Jeta está ahora mismo siendo malvada en mi habitación mientras mi hermana y mi cuñado compran motos por la geografía española. Me pareció adecuado basar a la novia y el novio en ellos, porque mi hermana quería una boda llena de detalles y ya que los bichines no iban a poder estar allí en persona (Jeta tiene ciertos problemas de actitud con la raza humana en general) al menos estuvieron allí en lana y espíritu.

Metiéndome con tecnicismos: las piezas en sí no tienen gran misterio y no hay nada más que punto derecho, punto revés, aumentos y disminuciones. La lana que usé es “Nido”, de lanas STOP, que se vende como para hacer ropa de niños y es un grosor entre lace y fingering, bastante adecuada? Sin más.

El patrón en sí ya es otra historia. Son muchas piezas, y eso que prescindí de unas cuantas como el velo y la chistera, y otras las improvisé, como el ramo. Muchas piezas. Además las instrucciones son todas escritas y eché mucho de menos un poco de ayuda visual con según qué montajes (*cough*las orejas*cough*) que no estaban excesivamente bien explicados para una novata como servidora.

Las piezas del novio (fuera de plano: el ataque de "yo esto no lo coso" que me dio al ver cuantas eran)

Las piezas del novio (fuera de plano: el ataque de “yo esto no lo coso” que me dio al ver cuántas eran)

Pero al final triunfó el amor y la sensación de que una vez enseñada la foto de los originales a mi hermana igual no me dejaban entrar a la boda sin ellos. Y cosí y cosí y cosí como un personaje de cuento infantil, hasta que tuve la lengua llena de fibras acrílicas y se me perdieron todas las agujas de rematar, y la era del hombre se perdió en las brumas de la historia, dando paso a la del conejo vestido de frac.

5KCBWDAY1 – un día en la vida de…

Se me ha echado encima la Knitting&Crochet Blog Week que organiza Mimi todos los años, y hasta el último momento me he estado pensando si hacerla porque el horno bollero (jijiji) anda averiado, pero en dicho último momento me ha podido esa compulsión obsesiva que tengo por postear cuando me lo manda otra gente, así que sin más dilación le paso el micrófono a nuestro invitado de hoy.

5KCBWDAY1 Un Día En La Vida De…
Describe un día en la vida de uno de tus proyectos.

He tenido muchos nombres y no todos pronunciables. He tenido muchos rostros. Cada día que pasa me pregunto si moriré en esta bolsa, como mi primera reencarnación. La otra opción es aún más dolorosa, una eternidad de índices y anulares mal cogidos, de chapuzas por no haber contado bien las vueltas, de desenredar dos colores que quieren estar juntos sólo para volver a entretejerlos durante diez minutos y devolverme a la oscuridad. Cada día invento nuevas formas de salir de este infierno. “Hoy haré que resbalen las agujas de bambú”, me digo. “Hoy esperaré al momento idóneo para revelar un error siete vueltas antes”. “Hoy haré aparecer un punto suelto donde antes sólo había unidad y harmonía”. Cada día espero mi momento, aquí, en la oscuridad, pero a menudo cae la noche sin que haya visto la luz, ya no del sol sino de la lámpara del salón. ¿Y queréis saber cómo es un día en mi vida? Mi vida es la noche eterna, inocentes mortales.

He tenido muchos nombres, pero vosotros me conocéis como La Tercera Versión De Los Guantes Del Pulpo De Los Cojones.

En la imagen: segunda versión de los guantes del pulpo de los cojones. La tercera no quería saber nada de nadie.

En la imagen: segunda versión de los guantes del pulpo de los cojones. La tercera no quería saber nada de nadie.

dolor, alpaca y otros cuentos

A mi hermana le gustó mucho su Shallows (yay!). A mi madre le gustó mucho el Shallows de mi hermana (doble yay!) y me ha pedido uno. Tenía rodando por casa sin proyecto fijo otra madeja adorable del mismo MerinoCamel (vulgarmente conocido como cameltoe, hola señor Togusa!) de DyeForWool, esta en azul (Shattered Sapphire, si queréis poneros quisquillosos), así que se la he adjudicado. También la quiere con cuentas, y yo, muy en mi línea de métodos fiables y científicos, no tengo ni puñetera idea de cuántas cuentas ha llevado el de mi hermana. Compré dos cajas de cuentas y Dios quiso que me sobrara más de la mitad de ambas, pero hasta ahí hemos llegado.

Eso a mi madre no le vale. Me ha dicho que mire el patrón que usé, cuente las grecas y haga cálculos. Yo he tenido que decirle que seguí el patrón sólo de forma simbólica (es decir, nada en absoluto). No me ha contestado. Ese murmullo lejano que oís? Posiblemente mi madre gritando a los cielos qué ha hecho mal y en qué punto me eché a perder de esta manera. Lo siento, mami v.v

(Es la segunda vez hoy que me veo obligada a pedir perdón a mi madre por ser así de decepcionante via blog, estoy que lo parto).

Por otro lado mi hermana se descolgó poco antes de mi odisea de regreso tren-taxi-bus-avionil con que quería un cowl/cuello/jersey/invento post-apocalíptico extraño como el que lleva JLaw en Catching Fire. A mí me emocionó mucho que por una vez me pidiera algo que no fuera para su coneja, así que encontré un patrón que me hizo tilín, me armé de tres ovillos de Katia Peru en un gris así como super peludo y esponjoso y agujas de 50mil milímetros (12, pero muchos, que yo soy más de laceweight) y me puse a ello. Las dos piezas del pecho y la espalda me las ventilé en menos de dos horas y me las prometía muy felices, en plan “uy, esto lo acabo antes de irme a Frankfurt!”, hasta que llegué al cuello casi inamovible ese que me había llamado la atención en el cine, y al largo tutorial sobre cómo llegar a esas cimas de rigidez lanosa. Una pequeña parte de mí había esperado fervientemente que fuera un truco de almidón y laca, pero como de costumbre el universo se descojonó en mi cara, y ahí me planté mi último día de vacaciones a comprar tres metros de soga y cinta aislante en la ferretería de turno.

Por tres mil pesetas: materiales que nunca te imaginaste que usarías para tejer una chaqueta

Por tres mil pesetas: materiales que nunca te imaginaste que usarías para tejer una chaqueta

Sobra decir que no lo dejé terminado. Me lo he traido y ando con el segundo aro, que no sólo hay que forrar sino además fijar al primero, y creo que si mis dedos sobreviven al dolor de andar tirando de la soga y clavando el ganchillo y demás cosas cafres podré irme a Alaska a matar osos con las manos desnudas. Si termino este cuello, volveré a mi aldea triunfal y cubierta de sangre (la mía, porque se me habrán quedado los dedos en muñones), abandonada la niñez, y se me considerará un hombre hecho y derecho ò.ó

WiP no more!

Aunque sólo uno de estos era sorpresa me dio una pereza inhumana el hacer posts separados. Ahora que mi hermana ya ha arramplado con todos los envoltorios de sus regalos como un Stitch puesto de anfetas no hay por qué continuar guardando las apariencias :D

De izquierda a derecha:

“Sister I Know” para mi hermana.
Lana MerinoCamel de Dyeforwool, en color “Forgotten bunch of roses” (no os canséis buscándolo, fue un one-off hiper exclusivo de la muerte).
Patrón Shallows.

“The North Remembers”.
Tosh Merino Light en Betty Draper Blues y Mica, sobradamente bien ponderados en este blog porque MADELINETOSH <3. Sí, este es el patrón que me hizo retomar el punto :D Creo sinceramente que voy a pasar más tiempo mirándolo que llevándolo puesto.

“Lion Red for a Direwolf Girl”.
Tosh Lace en Tart. Patrón Elizabeth de Dee O’Keefe. No conozco el estado civil de Dee O’Keefe, pero si sus genes se parecen a sus diseños quiero tener sus hijos.

october outrageousness

Si pensáis que tanto silencio quiere decir que me he tomado las lanadas con tranquilidad este último mes, envidio ese universo alternativo. La verdad es que me estoy ahogando en WIPs que tendría que haber terminado hace meses, pero que han decidido sabotearme. Las tallas me odian. Si no puedo encontrar la combinación lana/agujas/puntos en un puto mitón está claro que jamás podré ponerme con todos esos jerseys encantadores de la muerte que le quedan tan monos a chicas con una talla 36.

Además se me ha perdido mi huso, con su vellón islandés. La vida me odia.

ALGUNAS COSAS QUE HICE EN OCTUBRE

Dr. Floydus nos abre las puertas de su palmera.

Dr. Floydus nos abre las puertas de su palmera.

* Comencé y terminé a Dr. Floydus. Floydus es el típico caso de proyecto que se te cuela por toda la puta cara en la cola del metro, pero te mira con tanta pena en sus ojos de mono con doctorado en ingeniería espacial que no puedes decir nada, por varias razones:

1. Te lo pide tu novio, que nunca te pide nada.
2. Es para el primer cumpleaños de su primo pequeño, que, dentro de mi aversión por los humanos y por los humanos menores de 3 años especialmente, al menos intenta no vomitarte encima ni babearte y te sonríe siempre que te ve. O se descojona en tu cara, aún no lo tengo muy claro.
3. Te da la oportunidad de librarte de un par de ovillos de ese algodón que compraste pensando que como el color te encantaba se te olvidaría que era algodón, fibra del demonio.

Por supuesto, la idea de regalarle el monito llegó una semana antes de su cumpleaños. Tuve que dejar de lado todo lo demás y ponerme con él. Lo terminé literalmente media hora antes de dárselo al homenajeado y tardé varios días en recuperar la sensibilidad en los dedos porque ARGH, ALGODÓN, FIBRA DEL DEMONIO. Pero ahí está, feliz, colgando de las plantas (al homenajeado le gusta más jugar con tupperwares).

Not pictured: montañas de frustración

Not pictured: montañas de frustración

* Terminé por fin la parte de punto de lion red for a direwolf girl. Para el resultado final habrá que esperar a Navidades y al post que subiré sobre cómo pasó de gurruño mojamero a cosa ponible. Stay tuned.

* Empecé el Glenallen de F, con ese ovillo enorme y semi-virgen de Madtosh Lace en Corsage que aparece en la foto. Lo empecé tres veces, más concretamente. Ahora mismo llevo 15 vueltas del cuarto recomienzo y me planteo deshacer y volver a empezar una quinta vez, porque no lo veo muy claro. Os he dicho que debería haber estado terminado para el 17 de Octubre? Ya.

* Empecé la tercera versión de la revenganza de los guantes de JP y ya me está haciendo llorar otra vez.

Ghghghgghgghghgh

Ghghghgghgghghgh

* Me abandoné a mis más bajos instintos de seda y alpaca bebé. Pero era barata. Y esponjosa. Y en teoría será una bufanda de Navidades para mi señora abuela a entregar en Mayo, imagino. Y ghghghghghgh.