vueling me toca las agujas

Una de las preguntas que más se repiten en Ravelry (y se repite mucho mucho) es si se pueden llevar agujas de punto en el equipaje de mano y si se puede hacer punto durante un vuelo/en el aeropuerto. La respuesta es siempre la misma: en teoría y en general sí, pero queda a la discreción del control de seguridad del aeropuerto desde el que se vuela  y de la compañía. En el 99% de los casos en el avión les parecerá chachi piruli todo lo que haya pasado por seguridad y de lo que no puedan sacar dinero (hola ryanair!).

Llevo haciendo punto/ganchilleando casi cinco años. Mientras vivía en Frankfurt cogía una media de 12 vuelos al año y en todos ellos me llevaba dos cosas para pasar el rato: el kindle y el punto. He volado con Iberia, Emirates, Ryanair, Lufthansa, LAN, British Airways, Easyjet, KLM, Air Malta, Air France y un par de compañías más que me mandan una cantidad indecente de spam prácticamente a diario. Nunca he tenido ni el más mínimo problema con las agujas, ni en seguridad ni en el avión, más allá de algún puto crío con las manos sucias intentando tocarme la labor en la sala de embarque.

JA! HASTA AHORA!

El otro día volé por primera vez en Vueling. Cuando llevaba media hora a saco con el chal que tengo que terminar para Reyes, se me acercaron la sobrecargo y una de las azafatas (safety in numbers imagino, por si me ponía violenta con mis armas de destrucción masiva) y me dijeron muy serias que qué hacía haciendo punto. Que no se podía hacer punto en el avión. Me quedé bastante confusa porque estaba muy metida en mi chal y en mis auriculares y me repitieron que estaba prohibido por ley tener agujas en el equipaje de mano. Ahí, para qué negarlo, ya tomé aire pensando que me había tocado el premio gordo azafatil. Les expliqué que qué raro porque he volado bastante a menudo y nunca he tenido problema, y las agujas de punto están incluidas como excepciones en la mayoría de normativas.

Y las azafatas me responden que está totalmente prohibido desde siempre de toda la vida de dios y que no entienden cómo pudieron dejarme pasar en seguridad. Que todas las veces que he volado con agujas lo he hecho actuando en contra de la ley (mamá, soy una criminal!). Entonces una de ellas se fijó en que las agujas eran muy obviamente de plástico y con cara de haber descubierto América dijo “ay, claro, es que son de plástico y seguro que no se ven en el detector”.

Llegados a este punto tomó el mando mi sensatez y en vez de reírme en su cara porque esta gente que trabaja en aviones pensase que la pantalla del control de seguridad no lo ve absolutamente todo, incluyendo el plástico de botellines, consoladores, metralletas de resina y agujas de punto por igual, decidí callarme que llevaba en la maletita encima de nuestras cabezas al menos una veintena de agujas de distintos tamaños y materiales incluyendo niquel, fibra de carbono y otros metales. Me atrevería a asegurar que los de seguridad lo habían visto perfectamente. Los de seguridad tienen cero problemas con que lleve agujas de punto en la maleta porque las agujas de punto están permitidas a través de seguridad y en prácticamente todas las compañías que vuelan dentro de Schengen (menos Vueling).

Pero me callé porque no me apetecía que me echaran del avión (quería mi turrón y mis polvorones, vale?) y al cabo de diez minutos volvió una de ellas a decirme que bueno, que ya que estaba que podía seguir haciendo punto mientras no intentase secuestrar el avión con unas circulares amarillo moco radiactivo.

En estas cosas obviamente queda todo a discreción de quien quiera que conduzca el avión, así que si me dicen que no haga punto en aviones de Vueling obviamente no lo haré. Lo que me toca los cojones es que me repitieron varias veces que era ilegal y que me las tenían que haber quitado en seguridad y eso directamente no es verdad.

La normativa del Reino Unido especifica CON TODAS LAS LETRAS que las agujas de punto están permitidas tanto en el equipaje de mano como en el facturado. También lo dice la TSA americana. La respectiva organización española se queda en un vago “nada que pueda usarse como arma” y no he encontrado mucha más información porque es una página muy poco navegable cuyo link venía roto, para empezar (A++++, España, como de costumbre). Por eso nadie en seguridad se llevó las manos a la cabeza ni me sacaron de la cola esposada, Vueling. Así que no me toquen los cojones echando pelotas fuera con que “cómo se les puede haber pasado en seguridad” (a los de seguridad no se les ha pasado nada) y tratándome de gilipollas con el “no no, está prohibido por ley” porque aquí el único problema es de Vueling. Vueling, específicamente, no el aeropuerto y desde luego no la normativa. Que el avión es suyo y se lo follan cuando quieran, vale, pero entonces que digan claramente “a los expertos en seguridad ultraparanoicos de la TSA se la pela porque saben que no vas a secuestrar a nadie con esa mierda, pero Vueling no quiere que hagas punto en el avión because reasons”.

Vueling: espero que nadie os teja nunca nada calentito y que todas vuestras bufandas piquen.

y recuerda, bella doncella, si nos necesitaras…

Lo que más echo de menos de Frankfurt es a F. Más que el restaurante de dim sum, más que tener dinero en el banco, más que nuestro balconcillo (y era un balconcillo muy majo) echo de menos hablar con ella todos los días, quejarnos de lo imbécil que era la gente en Nintendo y saber que si alguna de nosotras tenía una mala mañana lo único que teníamos que hacer era mandar un mensaje por el chat interno y dejábamos lo que estuviéramos haciendo para encontrarnos en las escaleras, darnos un abrazo muy fuerte y volver a nuestros respectivos departamentos pensando que ay, cómo la quiero. En los peores momentos que pasé en Frankfurt ella siempre estuvo allí, aguantándome y haciéndome sentir que alguien estaba de mi parte incondicional y completamente.

Además de ser una de las mejores personas que conozco, otra cosa que llama la atención de F es su estilazo y lo guapa que es. Antes de atreverme a hablarla, cuando estaba recién llegada a la empresa, la veía pasar por los pasillos y pensaba “Jo, F siempre va maravillosa a todos sitios”. No sigue modas, no necesita que H&M le diga que este año tiene que llevar un crop top por narices (pero lo llevará si le gusta, aunque ese mes no esté de moda) y además es pelirroja.

Quiero un montón a F, aunque yo sea una malqueda de mierda y tardase algo así como dos años en tejer su chal. Pero al final lo terminé y hace ya unos meses que está con su fabulosa, encantadora, adorable, mágica dueña alérgica a la lana.

Y es que este chal está hecho en 100% seda. Lo sé, está todo el mundo harto de oirme decir “nunca más una fibra con poca elasticidad” y dos proyectos después verme sacar tres ovillos de algodón o seda del cajón. Sin embargo con este chal he descubierto varias cosas:

  • Es posible que Dyeforyarn haya reemplazado a Madtosh como mi marca preferida a la hora de tejer proyectos especiales. Antes de este chal sólo conocía su mezcla merino/camello y ya me había vuelto loca de amor porque es lo más suave y esponjoso del mundo. Ahora he probado su seda (en este chal) y su lana para calcetines (en mi proyecto actual) y oh dios mio. Y los colores. Lo quiero todo.
  • No sé si la seda de Dyeforyarn es más elástica o es que este tipo de fibras me molestan menos cuando hago punto. Mi experiencia con seda anteriormente se limitaba al chal que le regalé a mi tía M, a ganchillo, y las pasé un poco canutas.
  • Dee O’Keefe es mi profeta y todo lo que diseña es amor, está explicado por los ángeles y es lo bastante sencillo como para que la gente se piense que es complicado. Te hace quedar muy bien.
  • Blocking is magic (pero eso ya lo sabíamos)
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Braga pre-bloqueo

En datos duros y fríos, técnicamente este proyecto me llevó unos nueve meses pero seamos sinceros: obviamente no trabajé en él durante nueve meses. Entre medias hubo otros proyectos, un par de conejos, algún elefante, gorros y mi vagancia a la hora de cumplir con la etiqueta en esto de hacer regalos de cumpleaños relativamente cerca de la fecha del cumpleaños. En total diría que podía haberlo terminado en un mes y no lo hice porque soy escoria y de vez en cuando necesitaba tomarme un descanso. También hubo tragedias como el que se rompiera la aguja y en Estrasburgo no vendieran intercambiables de KnitPro (aunque la web de un par de tiendas me mintiera vilmente y dijera que sí). Además decidí que no quería trabajar en él mientras estuviera cabreada o triste, porque F se merece algo sin pensamientos negativos. Esto dificultó bastante la tarea porque 2015 ha sido una enorme mierda así en general.

Como de costumbre, la mayor parte del proyecto consistió en mí tejiendo y pensando “menuda mierdaaaaaa” porque afrontémoslo, antes de bloquearlo todo parece mierda, sobre todo cuando tejes en pesos tan finos. Pero soy perra medio-vieja y ya sé que el bloqueo lo arregla todo, así que seguí adelante. Lo único malo que puedo decir de la lana es algo que no es tan malo, pero añadió un poco dificultad, y es que es lace de 8 hebras, que se dice pronto. Hay que tener muchísimo cuidado a la hora de meter la aguja porque es fácil meterla por donde no debes. Por otro lado la seda crece un montón al bloquearla y madre mía, mereció la pena el andar con tanto cuidado y las horas metidas porque cuando por fin rematé y le di el baño de rigor, incluso con mis manazas y mi técnica terrible a la hora de bloquear quedó un chal muy aparente y classy as fuck, así como es su dueña.

Nombre: and remember, fair lady, should you need us
Patrón: Glenallen Shawl (6 dólares)
Lana: DyeforYarn 100% Mulberry Silk en St Patrick’s Day Parade Gone Awry (los nombres de esta tienda, por dios)