la tienda hecha de NO

La proxima vez que me veáis/escuchéis/sintáis pensando en comprar una madeja en Wolle Roedel quiero que uséis esta silla para partirme la cabeza:

Me gustaría pensar que no hará falta llegar a la violencia y recordaré por mí misma que nada que salga de esa tienda sin el logo de KnitPro tiene cabida en mi vida, pero por desgracia tiendo a olvidar que algunas cosas son malas para mí, por muchas ganas que tenga de que no lo sean. La lana de Wolle Roedel es mala para mí. No me gusta su tacto, no me gusta cómo queda tejida, la mayor parte del tiempo no me gustan ni siquiera sus colores. Por qué la compro entonces? Me pasa con los cacahuetes también; normalmente no me gustan, pero de vez en cuando estaré en el supermercado comprando cebollas o estropajos y tendré un ataque intenso de “quiero cacahuetes, compra cacahuetes, claro que me gustan los cacahuetes” y luego se quedarán abiertos y criando mierda en el armario de la cocina porque NO ME GUSTAN LOS PUTOS CACAHUETES.